Salga a descubrir la costa, en una playa continua desde Tróia a Sines, yendo después hacia un escenario más salvaje, de idílicos rincones escondidos entre acantilados.
Descubra el pasado alentejano, en un circuito que incluya las "villas" de São Cucufate y Pisões, viaje del Neolítico a la Edad Media por el recinto arqueológico de Castro da Cola y adéntrese en las Ruinas de Miróbriga.
Conozca la identidad alentejana entrañada en cada nudo de las alfombras de Arraiolos, en los trabajos de mármol, en los caballos lusitanos puros o en los deliciosos vinos y pan alentejanos. En Beja conozca los secretos de la planicie y en Monsaraz suba hasta el "nido del águila". En el Guadiana déjese embargar con las historias de la frontera y pueblos cercanos al río y en Campo Branco, conozca la cultura de las estepas y su riquísima avifauna.
Aunque, si lo que busca es emoción, no quedará defraudado: el Alentejo también es un escenario privilegiado para la practica de deportes de riesgo. Puede recorrer la región a caballo o en bicicleta todo terreno, cortar los ríos en canoa y rayar el cielo en caída libre. O explorar una sabana africana en un safari en pleno Alentejo.
Viva de lleno el placer en el Alentejo y no se olvide de las delicias gastronómicas. Pruebe los quesos de Serpa, de Évora y de Nisa; trace una ruta del aceite de oliva por los lagares y cooperativas y coleccione las hierbas y aromas de la región. Como postre, saboree el cielo en la tierra probando los divinos dulces conventuales.