El Parque Natural de Arrábida destaca por la preponderancia de la vegetación mediterránea, con algunas especies únicas. La riqueza ambiental de la zona se extiende hasta el mar, donde se ha creado una zona de protección marina con gran profusión de peces, erizos, estrellas de mar y espongiarios.
Su costa está recortada por afloramientos rocosos y playas de arena, entre las que sobresale la de Portinho da Arrábida. Situada entre la parte más alta de la sierra y el mar, es una playa muy abrigada, de blancas y cálidas arenas. Frente a la playa, Piedra de Anixa, pequeña isla rocosa, es un lugar muy solicitado para la práctica del buceo.
En pleno Parque Natural de Arrábida se encuentra un convento de monjes Franciscanos, que construyeron, en un lugar muy aislado en las cuestas de la sierra, un conjunto de celdas, una iglesia y otras dependencias, que dan la apariencia de una aldea. Este conjunto, construido en 1524 está muy bien recuperado.
Subiendo la sierra, como las aves, también se pueden ver algunas capillas que servían de refugio a los primeros monjes.
Visite esta zona que seguramente le deslumbrará y respire el aire puro de mar y sierra. Con paisajes tan bellos alrededor, no podrá resistirse a la llamada de la naturaleza.