Una isla atlántica tranquila y segura para quien desee disfrutar de unas vacaciones íntimas en familia. Nueve kilómetros de arenas finas y doradas para que los niños corran y salten a gusto. Aguas cristalinas, de temperatura agradable y un clima seco y estable, ideal para los amantes de la playa y de la práctica de deportes náuticos todo el año.
Con buenos accesos en avión o por barco, en la isla de Porto Santo - Archipiélago de Madeira - camine por calles donde el tiempo no tiene prisa y disfrute de la calma y el sosiego de un lugar escondido en medio del mar. Pasee por la playa, sumérjase en las aguas cristalinas del océano con pequeñas olas y declives poco acentuados y aproveche la oportunidad para iniciar a los más pequeños en la práctica de la vela, el windsurf, el jet-ski o esquí acuático.
Alquile una bicicleta o un jeep y aventúrese a dar una vuelta a la isla, pasando por el Pico do Castelo, el mirador de las flores, la punta de Canaveira y la Fonte de Areia.
No deje de degustar un filete de pescado flambeado o una "espetada" (brocheta) con maíz frito en uno de los restaurantes de la isla. ¡Aquí no hay excusas para no ir a cenar fuera!