¿Prefiere el campo o el mar? ¿El surf o el rafting, el ala delta o el parapente?
Existen múltiples ofertas para los amantes de la naturaleza y de actividades al aire libre. Desde el kite-surf a los sencillos paseos en bicicleta todo terreno o senderismo por montes y valles. Desde el alpinismo a la escalada para los más aventureros. Una vez en la cima de la montaña, podrá observar nidos de águilas o el vuelo de aves de rapiña, así como de otras especies protegidas.
Aunque también podrá sentir el aroma de hierbas y flores silvestres, o cruzarse con caballos salvajes, si estuviese en el Parque Nacional de Peneda-Gerês.
En Portugal dispone de muchas otras opciones y lugares en los que hacer de la naturaleza su compañera de aventuras, especialmente en las múltiples zonas protegidas.
Sin embargo, existen dos variedades de deporte-aventura a los que necesariamente debemos referirnos: los famosos paseos por las levadas de Madeira, oportunidad única para conocer el interior del bosque de laurisilva, patrimonio de la humanidad; y el concurrido “whale-watching” (observación de ballenas) de las Azores, la forma más ecológica de lidiar con algunos de los monstruos marinos de nuestra imaginación.