Ocupan áreas especialmente fértiles para la vid, en las que documentos del siglo XII ya hablaban de la excelencia de los vinos producidos aquí, como el Dão, famoso desde la fundación de Portugal.
Un recorrido monumental comienza en el rico patrimonio construido de Viseu y forma un círculo en torno al Dão, lugar donde predomina el granito.
Entre los ríos Dão y Mondego el paisaje es más verde, lleno de viñas de las casas solariegas y quintas de la región, junto con bosques, ya en Caramulo.
Entre los ríos Vouga y Paiva encontramos termas, como S. Pedro do Sul, templos románicos y aldeas con tejados de pizarra.
También en la Ruta del Vino de Bairrada hay termas - Luso y Curia - en las que destacan hoteles con el encanto de los años 20 y 30 del siglo XX. Como el del cercano Buçaco, lugar perfecto para vivir la tranquilidad y el aire puro de la sierra y del bosque.
Cerca de la costa hay lagunas y ríos que confieren serenidad al entorno. A la orilla del mar, que influye en la personalidad de los vinos de Bairrada, hay dunas y extensas playas en las que las casas pintadas a rayas de colores constituyen un atractivo.