Aún así, en la Isla de Pico se sitúa el astillero de Santo Amaro, principal responsable de la construcción naval en las Azores y algunas de las principales tradiciones pesqueras del archipiélago, cuyos pueblos merecen una visita.
Calheta do Nesquim es un antiguo e importante puerto, típica base ballenera, con lanchas de remolque y elegantes canoas. En este lugar nació el primer "armazón" para la caza del cachalote.
Ribeiras es un puerto de pesca de larga tradición y expertos marineros.
Lajes do Pico fue la primera población de la isla, importante puerto de pesca comercial y centro ballenero de tradición secular.
Casas antiguas con cantería y balcones corridos revelan un pasado de opulencia.
Instalado en la Antigua Casa dos Botes, el Museo de los Balleneros alberga una importante colección de "scrimshaw" y piezas en hueso y marfil, así como los principales artefactos de la industria de la ballena, igualmente patentes en el Museo de la Industria Ballenera, en São Roque.
Si las míticas ballenas y cachalotes forman parte de la colección de animales marinos de su fantasía, los pueblos pesqueros de Pico son un destino turístico que no deber perderse.