Dé un largo paseo cogido de la mano por la orilla del mar. El Océano Atlántico acompaña a la pasión y le ofrece todo tipo de playas para escoger. Más temperamentales al Norte y más dóciles al Sur. Enamórese en cualquiera de ellas.
Elija las ciudades a orillas del mar para vivir entornos cosmopolitas y envolventes. Algunas de ellas, como Lisboa u Porto, se dividen entre el río y el océano, garantizando una luz particular.
Hablando del río, nada como un paseo en barco para celebrar los mejores momentos.
Los grandes ríos que atraviesan el país, como el Douro, guardián de sabores, tradiciones y vino, presentan escenarios con paisajes que hacen que el viaje valga la pena.
Sumérjase en la naturaleza. En Buçaco o en la isla de Madeira encontrará inspiración y entornos románticos.
Y duerma tranquilo. En un palacio o en un castillo medieval, las noches son diferentes.