En Terceira, Angra do Heroísmo es Patrimonio Mundial gracias a su centro histórico renacentista. Merecen atención bonitas casas de arquitectura tradicional, la Catedral, la Iglesia maneirista de Nuestra Señora da Guia y el anexo Museo de Angra, así como el Palacio de los Capitanes Generales. En Biscoitos existe un museo dedicado al vino.
En Ponta Delgada, las célebres Puertas Barrocas se codean con iglesias, el Museo Carlos Machado, bonitos Palacios o el Convento y Capilla de la Esperanza, con el Tesoro del venerado Señor Santo Cristo. Museos también en Ribeira Grande y Vila Franca do Campo.
En Faial, hay que hacer referencia a los dos Museos de Horta. En el Convento de San Francisco, la iglesia ostenta hermosos azulejos y talla dorada, igual que las de S.
Salvador y Nuestra Señora do Carmo.
En Graciosa destaca la Iglesia Matriz, la ermita de Nuestra Señora da Ajuda, en el Alto del mismo nombre y el Museo, con barcos balleneros, un molino tradicional y otras colecciones.
En Pico, merecen referencia los dos museos de la ballena, las iglesias de S. Roque y S. Pedro de Alcántara, en São Roque o la Iglesia de S. Sebastián, en Calheta de Nesquim.
Junto con otras iglesias, como la de Nuestra Señora de los Milagros, en Vila Nova do Corvo, merecen ser visitados los dos museos de Santa Cruz de Flores y el Museo de Calheta, en San Jorge, para completar una breve visita histórico-museológica a las Azores.