Con una frontera tan extensa hacia el mar, no es sorprendente que hayamos asistido a múltiples embarques y desembarques. Por eso, desde hace mucho tiempo nos hemos abierto al mundo y a la comunicación. Absorbimos a pueblos de orígenes diversos: fenicios, griegos, cartaginenses, romanos (que nos dejaron la lengua que hablamos), pueblos nórdicos y pueblos de Mauritania. A pesar de tantas mezclas, nuestro país es uno de los más antiguos de Europa. En el siglo XII se independizó de otros reinos peninsulares gracias al Conde Afonso Henriques que fue nuestro primer rey por voluntad propia. Un siglo más tarde, con la conquista del Algarve, Portugal termina de trazar su frontera continental.
A finales del siglo XIII el rey D. Dinis creó nuestra Universidad, una de las más antiguas de Europa, y la llevó a la bella ciudad de Coimbra. En los siglos XIV, XV y XVI, fuimos los primeros europeos que navegaron hasta África, al lejano Oriente y a lo más profundo del continente Sudamericano, donde encontramos un sinfín de rarezas. Antes de proseguir por la costa de África, encontramos los archipiélagos de las Azores y de Madeira, que forman parte de nuestro territorio en el Atlántico.
Después de una crisis dinástica que nos situó bajo la corona de España, en 1640 volvimos a tener un rey portugués porque, aunque discretos, tenemos un gran sentido de la independencia. En el siglo XVIII, D. João V, rey absolutista y amante de las artes, ordenó construir el inmenso palacio-convento de Mafra, y el gran Acueducto que lleva el agua a la ciudad de Lisboa. En el siglo XIX, las luchas partidistas debilitaron a la Monarquía, que terminó por caer en 1910, año en el que se instauró la República.
Formamos parte de la UE desde 1986, pero seguimos valorando nuestras propias virtudes.
Con esta historia, comprobará que nuestro arte es algo diferente del que ya conoce. Preste atención sobre todo a nuestras manifestaciones peculiares: el "Manuelino", exaltación de la época de los Descubrimientos, en la forma en que supimos trabajar el arte del azulejo y nuestro Fado, canción de nostalgia.