Venga a Portugal y visite los monumentos más importantes, testigos de una larga Historia.
Entre un amplio patrimonio edificado, 21 monumentos han llegado a la final pero sólo 7 serán los vencedores. Siga la gira oficial que, cada semana, nos muestra un monumento, o haga su propio itinerario.
Comience en Porto y Norte, visitando el Castillo de Guimarães, donde nació Portugal, o conozca el barroco portugués en su esplendor en la Iglesia de São Francisco y en la Torre de los Clérigos, monumentos que no puede dejar de visitar en Porto, o en el Palacio de Mateus, ya cerca de la ciudad de Vila Real.
Continúe en el Centro de Portugal, donde la Universidad de Coimbra, una de las más antiguas de Europa, le guiará por esta ciudad estudiantil. Muy cerca, no podrá dejar de visitar las Ruinas de Conímbriga, retrocediendo a la época en la que los romanos habitaron la Península Ibérica.
Rumbo a la capital, el Monasterio de los Jerónimos y la Torre de Belém son dos monumentos obligatorios que caracterizan la Historia de Lisboa y del país. En la región, hay otros lugares que constituyen una parada obligatoria, como el Palacio Nacional de la Pena en Sintra, el Palacio Nacional de Queluz, el Convento y Basílica de Mafra, los Monasterios de Alcobaça y de Batalha, el Castillo de Almourol, el Convento de Cristo en Tomar y el Castillo de Óbidos.
Más al sur, quedará maravillado con Marvão o con Monsaraz. Son aldeas amuralladas donde las horas pasan más despacio y nunca serán suficientes para apreciar el inmenso paisaje del entorno. En el Templo Romano de Évora y en el Palacio Ducal de Vila Viçosa encontrará historias de siglos diferentes, que merecen una visita.
Termine este viaje por el patrimonio portugués en la Fortaleza de Sagres, donde se evoca la historia del Infante D. Henrique. En este extremo sudoeste del continente europeo, quedará impresionado por el amplio horizonte de cielo y mar.
Realice el itinerario completo o vuelva varias veces para visitar los monumentos con más tranquilidad. En todos los lugares, conozca las costumbres y la hospitalidad portuguesas pasando la noche en una casa de Turismo en el Espacio Rural, en los “Solares de Portugal” o en una de las famosas “Pousadas”. Son momentos que quedarán en su memoria.