Senderos que le están esperando para pasear en plena Sierra da Arrábida. Paisajes fantásticos, abundante vegetación, aromas a tierra y a mar, que bañan las playas.
Aquí apetece calzar unas botas de montaña, cargar la mochila, llenar la cantimplora de agua y descubrir los rincones más recónditos de una sierra que desciende hasta el Atlántico.
Aproveche los rayos de sol que se cuelan entre los árboles o déjese cautivar por el ambiente de esta sierra tan verde como rocosa.
Aprenda como vivían los monjes capuchinos en un convento en medio del bosque, a media hora en coche desde Lisboa.
En la marina de Setúbal, embarque en uno de los tradicionales galeones de la sal por el estuario del río Sado o por la costa de Arrábida.
Deléitese con el famoso queso cremoso de Azeitão y si desea saber cómo se hace, visite una quesería.
Como recuerdo, llévese una o dos botellas de vino Moscatel.