Ponta Delgada, inicialmente una sencilla aldea de pescadores atraídos por sus seguras calas, pronto empezó a desempeñar las funciones de principal puerto de la isla. Hoy es una ciudad dinámica y cosmopolita que mira al exterior, con una vida económica y cultural muy activa.
La extensa avenida que contorna el puerto y el mar define el perfil de la ciudad. A lo largo de este paseo marítimo encontramos un constante vaivén de personas que, en su ajetreo diario, especialmente durante las cálidas noches de verano, lo llenan de bullicio y animación. Esta es expresión de su dinamismo, de la adaptación a los nuevos tiempos y, también, la vía de acceso a Ponta Delgada. Reflejo de más de cinco siglos de historia, de los preciosos testimonios del pasado.
Ponta Delgada es una ciudad multifacética, donde la tradición convive con la actualidad y el cosmopolitismo con la sana tranquilidad de la vida azoriana. La dimensión de la ciudad exige, para conocer la historia contada por sus edificios y jardines, dividirla en recorridos, comenzando todos en la Plaza Gonçalo Velho y divididos en zona occidental, zona oriental, jardines y palacios.
En su visita no deje de apreciar la monumentalidad de sus edificios más antiguos y de mayor valor arquitectónico, comenzando por las puertas de la ciudad.
Disfrute de esta oportunidad de conocer Ponta Delgada, visitando los servicios de turismo de la isla.