Pase momentos inolvidables visitando las grutas y cuevas marinas en Lagos. En Ferragudo, en la desembocadura del río Arade, reviva la memoria de los antiguos descubridores, cruzando las aguas en una carabela moderna. Navegue entre formaciones rocosas y acantilados en un catamarán. Un crucero entre Albufeira y Vilamoura, le proporcionará momentos de absoluta relajación. Anclando durante un par de horas en una playa aislada, tendrá la oportunidad de probar una típica sardinada, al son de la música ambiente o en vivo.
Un paseo en barco para la observación de las aves y la flora en la zona del Parque Natural de Ria Formosa es una idea genial para pasar uno de esos días que contar después a sus amigos.
La Ria Formosa es un sistema lagunar que se extiende por 60 kilómetros. Déjese guiar por el viento, deslizándose entre penínsulas, islas y canales.
En la isla Deserta, donde está situado el Cabo de Santa Maria, encontrará un vasto arenal cubierto de vegetación y una playa oceánica de aguas cristalinas, en el extremo este del Algarve cosmopolita.