Elegir un fadista siempre es difícil, dado que el fado tiene múltiples formas de cantarse. En su forma más tradicional, nombres como Amália Rodrigues, Maria da Fé, Hermínia Silva o Argentina Santos son una referencia por la forma intensa en la que vivieron el fado y Carlos do Carmo es una voz masculina con personalidad, por el sentimiento con que canta a Lisboa.
Una reciente generación de fadistas ha aportado nuevas voces como Mariza, Ana Moura, Camané, António Zambujo, Cuca Roseta, Mísia, Carminho, Mafalda Arnauth y Katia Guerreiro, entre muchos otros que han contribuido confiriendo un aire contemporáneo al fado sin menoscabo de la emoción con la que se canta.
Todos los años, se realiza en Lisboa y en Porto la Gran Noche del Fado. Es una noche singular, uno de los momentos más reveladores con la presentación en público de nuevos talentos que consiguen un impulso para proseguir con su carrera.
Aunque sean cantantes conocidos, un espíritu libre siempre puede descubrir voces únicas y momentos de emoción incomparables. Déjese sorprender.
En 2011, el Fado ha sido clasificado por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad.