La gastronomía portuguesa de montaña es la sorpresa de sorpresas para quienes nos visitan. La gastronomía del interior de Portugal es una auténtica fiesta de sabores y gustos. Rica y variada, confeccionada a base de productos y métodos tradicionales, hace las delicias de todos cuantos la prueban.
Amplia es la oferta de buena carne, producida en las mejores fincas de la región, desde el sabroso y tierno cabrito, cerdo, buey o el suculento novillo, hasta los tan apreciados platos de caza: perdiz, liebre, faisán o jabalí, sin olvidar los embutidos. Las recetas ancestrales, que pasan de generación en generación, con sus mil y una maneras de cocinar y preparar, le proporcionan un verdadero manjar de dioses.
El bacalao es otro de los manjares portugueses que se ha sometido a la sorprendente imaginación de infinitas recetas, bien cocido o asado e incluso gratinado.
No hay a quien no le guste y que no repita. No existe país como el nuestro que tenga una relación tan estrecha con este pescado.
Venga y siéntese a nuestra mesa y deguste estos sabores en los más afamados restaurantes portugueses Bull & Bear (en Porto), y Estalagem do Caçador (en Macedo de Cavaleiros). Distinguida y completa será su comida si la riega con un buen vino tinto -con cuerpo- del Douro, y la termina con un postre divino, ya sean dulces conventuales, "leite creme" o "arroz doce". Brinde a su salud con un Vintage o un Moscatel para hacer bien la digestión.