Conozca las Fiestas del Espíritu Santo en las Azores, celebradas especialmente en Tercera y, también, en São Jorge y en Pico, que atraen a las islas a numerosos visitantes.
En el archipiélago de las Azores, las famosas Fiestas del Espíritu Santo se celebran entre los meses de abril y septiembre, y presentan marcadas diferencias entre las islas y los pueblos. Los festejos del Espíritu Santo vinieron de Portugal peninsular con los primeros colonos y conservan el origen medieval en su vertiente popular y en el colorido de las ceremonias. Invocar al Espíritu Santo siempre que ocurrían las catástrofes naturales que castigaban el archipiélago, la fama de sus milagros, la vida difícil y el aislamiento de las islas, contribuyeron a que el culto se arraigara y permaneciera aquí, mientras se apagaba en Portugal peninsular.
Los rituales se mantienen casi inalterados. Se corona a un emperador en la iglesia parroquial. Con un cetro y una placa de plata, como símbolo del Espíritu Santo, preside las fiestas todos los domingos, durante siete semanas tras la Pascua. El domingo de Pentecostés, se celebra una gran fiesta en la ciudad. El fulcro de las ceremonias es una pequeña capilla, o "imperio", utilizada para la distribución de la sopa del Espíritu Santo, con carne y legumbres. Ahí, en el altar, se exponen la corona, la placa y el cetro.
El paso del tiempo aportó a los festejos del Espíritu Santo características propias en cada isla, aunque se mantienen algunos elementos en común como la coronación del "emperador", la exposición de sus insignias - corona y cetro - el desfile del "emperador" y la "emperatriz" con su séquito y el día de la fiesta en que se distribuyen las ofrendas de pan, carne y vino.
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