Al llegar a Vila Real, en seguida le llamará la atención su gracioso conjunto de casas que sobresale en el paisaje. El pueblo acogió, entre los siglos XVII y XIX, a muchas familias nobles cuyas residencias podrá contemplar por las calles de la localidad. Hoy, numerosas blasones de armas ennoblecen las fachadas de muchos edificios.
Empiece su paseo por la ciudad descubriendo el núcleo medieval, donde se asentaron los primeros habitantes. Prosiga por la parte más antigua de la ciudad. Entre la Avenida Carvalho Araújo y la Avenida Marginal, pasando por casas blasonadas y calles comerciales, encontrará la parte más viva y característica de Vila Real. Termine su excursión en el frondoso Jardim da Carreira.
Suba al alto del Calvario, donde puede apreciar una bella perspectiva de la ciudad, de las sierras de Marão y de Alvão.
A cerca de 3Km de allí busque una de las más notables joyas del Barroco portugués: el palacio de Mateus, rodeado de bellos jardines, integrados en una vasta quinta. En el interior de esta obra maestra proyectada por Nasoni, aprecie los techos en madera trabajada, el mobiliario de diferentes épocas, la pintura de los siglos XVII y XVIII, y la biblioteca donde puede encontrar la edición notable de "Os Lusíadas". Si está en Vila Real en verano, no se pierda los "Encuentros de Música de la Casa de Mateus" que se celebran todos los años.