Queremos compartir con usted nuestros paisajes más bellos. De aquellos que cortan la respiración, como los del valle del río Douro. Asimismo queremos invitarle a penetrar en el misterio de nuestros bosques. Desde Buçaco, donde se esconde un encantador hotel, o desde Sintra, donde los árboles ocultan el hotel Lawrence, el más antiguo de la Península Ibérica.
Enamórese con sus propios ojos de nuestro apasionante patrimonio, refugiándose en un cómodo castillo medieval de las Pousadas de Portugal.
Hay también lugares que evocan otras historias de amor. En una fuente, en la Quinta das Lágrimas, en Coimbra, la bella Inés de Castro lloró sus amores trágicos con D. Pedro I de Portugal.
Aunque lejos, en la exótica vegetación de la Isla de Madeira intente hospedarse en las Quintas de Casa Branca o de Bela Vista, para pasear cogidos de la mano por sus jardines floridos.
Justo en medio del Atlántico surgen las Islas de las Azores, de verdes prados y hortensias azules, creciendo en la tierra que quedó de la mítica Atlántida. Y allí, en la isla de S. Miguel, encontrará una laguna azul y verde. Son las lágrimas lloradas por un príncipe de ojos verdes y una princesa de ojos azules.
Son refugios secretos y exclusivos en los que podrá conocer la hospitalidad portuguesa y, más que huésped, será recibido como un invitado amigo.