Guimarães fue la cuna de Portugal y puede ser el principio del itinerario. Cerca de esta ciudad queda Citánia de Briteiros, castro celta de la Edad de Hierro, uno de los mejor preservados en el territorio. Tiene una vista impresionante sobre el valle del río Ave.
En ruta hacia el Douro, pase por Amarante. Siéntese y observe el antiguo puente que atraviesa el río Tâmega, mientras prueba unos dulces regionales, "Papos de Anjo", "Brisas do Tâmega" y pasteles de "S. Gonçalo" son una buena sugerencia.
En el Valle del Douro, donde se produce el famoso vino de Porto, pase la noche en Casal de Loivos. Sorpréndase al despertar con un paisaje deslumbrante sobre el río.
Cerca de la frontera, encontrará el Parque Arqueológico del Valle del río Côa. El complejo de arte rupestre paleolítico al aire libre más grande del mundo, clasificado Patrimonio de la Humanidad. Las márgenes rocosas son una galería de arte con pinturas y dibujos como jamás pudo ver.