En este reencuentro con el pasado, las estrellas son carruajes y locomotoras a vapor y a diesel que, en un viaje a 30 km/h, nos recuerdan el tiempo en que aseguraban los enlaces entre localidades y ayudaban al transporte del famoso Vino de Porto.
Acompañe al río en la Línea del Douro. Entre Porto y Pocinho, es una gran obra de ingeniería que supera los accidentes naturales a través de 26 túneles y 30 puentes. El resultado es un recorrido inolvidable por escenarios de impresionante tranquilidad y belleza natural.
Esté atento a las estaciones más antiguas: la estación da Régua, que fue la más importante de la región y la de Pinhão, una de las más bonitas del país, con fachadas decoradas con azulejos, que ilustran los paisajes y trabajos en la viña.
También puede hacer la Línea del Douro en trenes regulares que salen de Porto, desde la centenaria estación de São Bento, o compaginar con itinerarios en barco. Son opciones que se complementan.