Desde el muelle de Vila Nova de Gaia, dé un paseo por el Douro, de uno o más días según la distancia que quiera recorrer. En el itinerario de mayor duración le gustará descansar en fincas y casas solariegas cerca del río y conocer la tradicional hospitalidad portuguesa. Haga un programa completo con visitas a monumentos de la región, cenas temáticas y pruebas de vino.
Las bellas pendientes con bancales escalonados del valle del Douro, donde se plantan las viñas, empiezan cerca de Barqueiros, y se extienden más allá de Barca d'Alva, ofreciéndole uno de los más impresionantes paisajes rurales construidos por el hombre.
Sepa que hasta finales del siglo XIX el río era la gran carretera de acceso y la vía de transporte de los productos del interior. De difícil recorrido, sólo una embarcación conseguía superar los obstáculos, el barco rabelo. La robustez y pericia de los hombres permitían transportar los grandes barriles de vino. Nunca iban totalmente llenos ya que en caso de accidente podrían flotar. Viva la experiencia y realice un pequeño viaje en un barco rabelo.
¡Serán paseos inolvidables!