La natación es la propuesta más sencilla pues el mar, con temperaturas cálidas, siempre está presente y forma piscinas naturales en todas las islas, debido a su formación volcánica.
También, los paseos en barco son una opción tentadora, a motor o a vela. Asimismo, se puede practicar surf, windsurf, bodyboard, existiendo equipamientos a su disposición.
Los conos volcánicos y cráteres con lagunas y, también, el calor y humedad que brotan del interior de la tierra, provocan que la vegetación de las Azores sea exuberante, una invitación permanente a disfrutar de la belleza natural de todas las islas. Por ello, los paseos a pie son casi obligatorios, pudiendo elegirlos según el grado de dificultad.
No obstante, no se olvide de llevarse la guía para no perderse en algunos sitios o en barrancos donde podrá escalar.
En São Miguel o en Terceira puede realizar paseos a caballo, otra forma agradable de conocer lugares escondidos o la naturaleza palpitante, repleta de flores y vegetación.
¿Ya ha probado los paseos aéreos? Son una forma más de ver desde arriba preservados y bellos paisajes, riachuelos y saltos de agua, valles forrados de verde, el mar reluciente envolviendo cada isla.
Ejercite el cuerpo y el alma: a pie, en el agua, en el aire. En las Azores.