De norte a sur hay innumerables celebraciones religiosas que tienen lugar sobre todo en verano. Como manda la tradición, las ciudades se adornan con innumerables colores que invitan a la fiesta. Nuestra Señora de la Agonía, en Viana do Castelo, o Nuestra Señora de los Remedios, en Lamego, son buenas excusas para conocer las romerías antiguas y el espíritu de diversión. No deje de probar las golosinas y platos tradicionales. Es una oportunidad de conocer lo mejor de nuestra gastronomía.
No olvidamos las raíces. Las ferias árabes y medievales recuerdan a los pueblos que pasaron por aquí y cómo era la vida antiguamente en Portugal. En el Norte, en Santa Maria da Feira, o en el Algarve, en Castro Marim y Cacela Velha, retroceda en el tiempo.
Y ya que está cerca del mar, disfrute de los sabores en los festivales de la Cerveza y del Marisco. Elegir será lo más difícil.
Para ir a las Azores, escoja mayo, para asistir a las fiestas del Espíritu Santo. En todas las islas hay "Impérios" (altares) decorados para celebrar la fiesta insular más característica y el ambiente es de alegría.
Si le gustan las flores no debe perderse la Fiesta de las Flores en Madeira. Un desfile de carrozas alegóricas y muchos niños vestidos de flores dejan un suave perfume en Funchal.