Viaje por la que fue una de las más florecientes ciudades romanas de la Península Ibérica. Chaves, o "Acuae Flaviae" era conocida entre los centuriones por las aguas medicinales que brotan de la tierra a 73º C. Concédase un tiempo imperial, Vea el bello puente romano sobre el Tâmega y las termas, que acogen visitantes en búsqueda de las propiedades medicinales del agua y de todo el descanso del que pueden disfrutar en la región.
Bragança cuenta historias de desamores y adulterios reales. Visite el castillo y no deje de impresionarse con la muralla medieval que rodea la ciudadela. Fuera de ella, Bragança es una ciudad animada y acogedora. Sea testigo directo de ello paseando por las calles donde se levantan los palacios de la antigua nobleza.
Fuera de las grandes ciudades, en el campo, busque pueblos remotos donde subsiste la más genuina tradición comunitaria. Los pueblos del término municipal de Montalegre, cerca de Chaves, y Guadramil y Rio de Onor, en el Parque natural de Montesinho, esperan su visita.
Donde el Douro decide entrar en Portugal, cerca de la frontera, adéntrese en una tierra de fuerte personalidad. En Miranda de Douro, oiga el sonido de la gaita celta, vea las danzas de los "pauliteiros" y escuche el "Mirandés", un dialecto único en Portugal que solo se habla en esta región.