A lo largo de la costa atlántica muchas ciudades fueron punto de partida de los navegantes y también las que experimentaron mayor desarrollo. Destacamos algunas, que aconsejamos incluya en su itinerario.
Los viajes por los mares hasta Oriente y Brasil, efectuados a partir del siglo XV, condujeron a una época de riqueza y una exuberancia decorativa hasta entonces desconocida en el arte portugués. Como referencia de esta época, conozca el Convento de Cristo en Tomar, el Monasterio de los Jerónimos y la Torre de Belém, en Lisboa.
Observe en estos tres monumentos de la Humanidad los símbolos de los descubrimientos: la esfera armilar, la cruz de la Orden de Cristo, ramos y motivos vegetales, cuerdas retorcidas y extrañas formas marinas.
En Algarve, visite Lagos donde vivió el mentor de todos los descubrimiento, el Infante D. Henrique. Nació en Porto, al norte de Portugal, pero fundó aquí la mítica Escuela de Navegación. No deje de ir hasta Sagres. En el Promontorio Sagrado entenderá fácilmente por qué esta región llegó a ser la base de todas las exploraciones.
En ruta, si realmente quiere informarse de la historia de los navegantes, conozca la de Pedro Álvares Cabral en Belmonte, y la de Vasco da Gama en Sines. Son nuestros grandes ídolos de los Descubrimientos.