Todo empieza cerca de Évora. Las pinturas rupestres de Gruta de Escoural y el enigmático Cromeleque dos Almendres le transportarán en el tiempo hasta los primeros pueblos de hace 25000 años.
Siga por carreteras secundarias y déjese sorprender por la villa romana de São Cucufate, en medio de alcornoques y encinas. Aproveche para conocer la gastronomía alentejana, que se perfecciona en la escuela de cocina del Refugio da Vila, en Portel y elija un Monte (Cortijo) Alentejano para pasar la noche.
Cerca de Ourique, haga el Circuito de Castro da Cola. Son 30 lugares para visitar alrededor del Río Mira, que también es un buen sitio para refrescarse o incluso dar un paseo en barco.
En dirección a la costa, no deje de conocer las ruinas de la ciudad romana de Miróbriga que conserva el único hipódromo completo del país.
Siempre que visite estos sitios arqueológicos, déjese envolver por el inmenso paisaje alentejano.