¿Se imagina el rigor monástico de un convento del siglo XII acondicionado como hotel, donde la decoración, confortable y sofisticada, responde al diseño más moderno? ¿O un moderno estadio construido para la Eurocopa 2004, donde se contempla un anfiteatro rupestre? Encuéntrelos en Portugal.
A lo largo de nuestra historia hemos heredado las huellas de muchos lugares y culturas, así como una disposición natural para combinar lo antiguo con lo moderno, lo tradicional con lo contemporáneo. Una tradición que hoy tienen su expresión en artes seculares, como los tapices de Arraiolos, bordados también con los diseños más modernos.
Por ello, venga a conocer el arte y las tradiciones antiguas y reciba una bocanada de aire fresco. Como las porcelanas Vista Alegre en Aveiro, los cristales Atlantis en Alcobaça o el diseño de los vidrios en Marinha Grande.
En las fiestas de Nuestra Señora de la Agonía, en Viana do Castelo, o en las danzas de los paliteros de Miranda también están vivas las tradiciones más arraigadas. Tradiciones a las que el pueblo aporta brillo y colorido en los trajes y cantares. Pero también aquí, en artes como el fado o el rock, nos gusta ser innovadores. Sabemos que conoce a Amália, pero ¿ha oído a Mísia o a Mariza cantar fado? ¿Y a Dulce Pontes, Madredeus o Rodrigo Leão? Con registros diferentes, cada vez son más aclamados la música del mundo. Como Da Weasel o Blind Zero. Corra a escucharlos, pues es probable que quiera irse con ellos... en su maleta.