Seguramente, ya habrá oído hablar del Fado, la canción que representa el alma portuguesa y canta su destino. El sentimiento, las penas de amor, la nostalgia por alguien que ha partido, las cosas cotidianas, las conquistas, los encuentros y desencuentros de la vida son un tema infinito, que sigue inspirando a quien canta con emoción.
El Fado es, hoy en día, un símbolo reconocido de Portugal, una música del mundo que mantiene su esencia pero que va adaptándose a los tiempos. Amália, la gran diva que internacionalizó el fado y lo llevó a las grandes salas europeas, tiene en Mariza una heredera que sigue proyectando el fado fuera de las fronteras y llevando la cultura portuguesa a los cuatro rincones del mundo.
Venga a oírlo donde ha nacido.
Se oye de forma más popular en las ciudades junto al mar, como Lisboa u Porto, pero Coimbra le dio un sentido diferente y lo convirtió en un canto de estudiantes.
Las casas de Fado son los lugares por excelencia para disfrutar de una excelente noche de Fado. Cenar a la luz de las velas, al son de una melodía universal, que comprenderá sin conocer la lengua, es una experiencia que no puede faltar en su programa de viaje.