Si nunca tuvo la experiencia, la Isla de Faial es un bueno lugar para aventurarse en un paseo en alta mar y observar cetáceos. Aquí pasan más de 24 especies, desde la ballena azul, el mayor animal de la Tierra, a los cachalotes y delfines. Es una auténtica expedición, que quedará grabada en la memoria.
Una vez en tierra, descubra la "Isla azul" y las hortensias que se extienden en los caminos hasta el mar. Visite la capital, Horta. Entre dos bahías, tiene una marina conocida por todos los yates que atraviesan el Atlántico y paran aquí para descansar. Haga lo propio y tómese una ginebra con tónica en Perter’s Café Sport.
Se dice que no hay otra que sepa igual de bien.
Conozca la antigua tradición ballenera en el curioso Museo de Scrimshaw y vea una notable colección de trabajos grabados en dientes de cachalote.
Imagínese en un "paisaje lunar". Es lo que sentirá cuando suba al Volcán de los Capelinhos, inactivo en la actualidad. Esta enorme Caldera contrasta absolutamente con la naturaleza viva del resto de la Isla.
Relájese y aproveche la playa de Porto Pim. Dé un paseo en "gaviota" en las tranquilas aguas de la bahía y conserve la imagen de Faial visto desde el mar.