Con un clima agradable durante casi todo el año, el Algarve permite optar entre la tradicional época de playa y baños u otro momento del año con menos gente; desde mediados de abril a octubre el sol es - casi - omnipresente, por lo que no es solo en agosto cuando se puede disfrutar de las playas del Algarve.
Extensos arenales interrumpidos por rocas de facciones irregulares que forman paisajes admirables con misteriosas grutas, que puede visitar en excursiones en barco. Algunos hoteles de lujo, por su localización en terrenos junto al mar, ofrecen playas y paisajes únicos con las mejores condiciones para disfrutar al máximo de este ambiente.
Visite las tiendas de la marina de Vilamoura, y admire los yates allí anclados mientras saborea un helado en una terraza.
De la vasta oferta gastronómica presente en el Algarve, no deje de probar la tradicional "cataplana" de marisco, regada con un vino blanco bien fresco, cena perfecta para iniciar la ronda por la animadísima y larga noche del Algarve; puede beber una copa, o bailar hasta amanecer, en locales en la Praia de Rocha, en Galé, en la playa de Oura, o en Vilamoura.