La Caldera de las Siete Ciudades es una de las lagunas más bonitas e imponentes de la Isla de San Miguel, con su amplio cráter de 12 km de perímetro.
El escenario inolvidable de la Laguna Verde y de la Laguna Azul enmarcadas por laderas escarpadas cubiertas de árboles y flores, las orillas y la pequeña península de la Laguna Azul, invitan a relajantes paseos y a meriendas en un ambiente tranquilo. La leyenda atribuye la diferente coloración de las aguas a las lágrimas vertidas por una princesa y un pastor cuyo amor era imposible y que, llorando, crearon las lagunas en el fondo del cráter.
En el interior del cráter, visite la típica localidad de Sete Cidades, con curiosas casas de arquitectura popular y la Iglesia Parroquial, neogótica (S. XIX), pastos verdes y la sencilla pero atractiva, Laguna de Santiago.
Junto a la Laguna Azul hay un el pintoresco jardín, con una espesa arboleda y densas azaleas. Los miradores de Vista do Rei y de Cerrado das Freiras proporcionan magníficas panorámicas en la carretera que recorre parte del anillo del cráter con verdes hileras de hortensias.
La Laguna del Fuego es otra de las más imponentes. Situada en el cráter de un volcán extinto, dispone de una enorme laguna de aguas transparentes con una playa como península.
Todos cuantos la visitan, podrán disfrutar de esplendidos horizontes sobre el mar y serranías, encontrándose en sus proximidades las lagunas del Congro y de los Nenúfares, de pequeña dimensión pero de gran belleza.
Olvídese de lo cotidiano y acepte la invitación para conocer la belleza de estos paisajes.