Junto al fuerte, el antiguo puerto conserva lo pintoresco de las zonas de faena piscatoria.
Muy cerca queda Baleal, la costa recortada del Cabo Carvoeiro y las pequeñas islas Berlengas, que puede alcanzar en barco del centro de Peniche. Si Baleal es conocido por los surfistas, mas no se quede sólo con la playa, ya que la pequeña aldea, alzada sobre una minúscula península, es de lo más encantador.
Y no deje de probar el sabroso pescado de la costa en uno de los muchos restaurantes, especialmente junto al puerto.
La "caldeirada", el arroz de marisco, brochetas de pescado, langosta sudada y toda una diversidad de pescados al carbón, hacen la exquisitez de una costa de acantilado fósil donde el paisaje es magnífico.
Las olas propicias para la práctica del surf, la marina, sus transparentes aguas y un ambiente libre de contaminación hacen la excelencia de estas playas, que se extienden desde Foz de Arelho hasta Praia de Santa Cruz, pasando por otras igualmente bellas, como Areia Branca.