Viva días de encanto visitando el Puerto y las Bodegas de Gaia. A continuación, suba río arriba para conocer las quintas donde se produce el vino. Le obnubilarán el río y el anfiteatro del valle del Douro. Si quiere prolongar el romance, ponga rumbo a Buçaco: La sierra y el hotel serán su pasión.
En la región Centro de Portugal encontrará excelentes razones para hacer una pausa en plena naturaleza. Los paseos a pie por la pendiente y las Sierras, la de Estrela y otras, son la garantía de verdaderas aventuras. O bien... puede simplemente divisar un lince en la Serra da Malcata. ¡Silencio, no lo asuste!
En Lisboa las colinas se miran en el Tajo, galantes, para recibirle. Ofrecen callejuelas medievales y el río recompensa con la animación de bares y terrazas.
Las estancias en Estoril tienen como fondo bonitas villas y chalets de principios del siglo XX. Aquí podrá poner a prueba su swing con unos golpes de golf en uno de los muchos campos de la región, casi tantos como en el Algarve.
En el sur, podrá bucear en la historia y cultura del país hasta de noche, dado que las Pousadas se encuentran en castillos, palacios e incluso en conventos. En Évora, Patrimonio de la Humanidad, pasee por calles y plazas, como la de Giraldo. Y también el templo romano, la catedral y otros monumentos valen la pena el desplazamiento.
Tres o cuatro días y todo esto le espera... en Portugal.