Cachalotes, ballenas y delfines abundan en estas aguas ricas en peces, por lo que la pesca de la ballena era una importante actividad en muchas de las islas de las Azores.
Hoy, la tradición ballenera se ha convertido en una actividad turística muy apreciada, que se inició en la Isla de Pico en 1989 y que se ha propagado rápidamente a otras islas del archipiélago, como São Miguel y Faial: la observación de cetáceos.
Embarcaciones especialmente equipadas permiten la observación de más de veinticuatro especies de estos grandes mamíferos marinos, en una auténtica expedición a alta mar, que quedará grabada en su memoria.
En los últimos años, algunas empresas incluyeron en su programa la posibilidad de nadar con los delfines.
Antes de salir al mar, para todos aquellos que deseen participar en esta aventura, el timonel del barco prepara cuidadosamente unas breves indicaciones, que explican a los visitantes las distintas especies que podrán avistar, la forma como transcurrirá el viaje y los cuidados y precauciones que deben tomar.
Un encuentro con la ballena azul, el mayor mamífero existente, es una experiencia emocionante...
¡Créaselo, es realmente fantástica!