Durante el reinado de D. João V (1706-1750), Portugal se llenó de grandes obras y atrajo grandes artistas de Europa. En Lisboa encontrará algunos de los mejores ejemplos de exotismo y grandiosidad del barroco portugués.
Empiece por la Iglesia de Madre de Deus, cuyo interior está revestido de talla y azulejos. Siga después hacia Bairro Alto, uno de los barrios más antiguos de la ciudad, donde se sitúa la Iglesia de San Roque con una "valiosa" capilla.
Antes de admirar las carrozas de D.
João V, en el Museo de Carruajes, pase por el Acueducto de las "Aguas Livres", donde verá el arco de piedra más largo del mundo.
Los alrededores de Lisboa también cuentan con joyas que debe visitar, como el Convento de Mafra, a 40kms de Lisboa, siendo ésta una de las principales obras barrocas.
De regreso a Lisboa, déjese seducir por Sintra. La deslumbrante naturaleza que la envuelve es paisaje cultural clasificado por la UNESCO.