Pasee por el centro histórico y déjese invadir por el fuerte carácter de la ciudad y de sus gentes. Sienta en olor del espliego en la Ribeira. Lance una mirada al cielo, y descubra las torres de la catedral fortaleza.
Vea la torre de los Clérigos, el bello puente D. Luis, y admire la riqueza de los edificios históricos, declarado patrimonio de la UNESCO. Descubra ejemplares del arte Románico, Gótico, Barroco, Neoclásico y de la Arquitectura del Hierro, en perfecta coexistencia con las atrevidas obras contemporáneas de la "Escola de Arquitectura de Porto".
Visite Serralves y la Facultad de Arquitectura. Piérdase en el impecable sentido de las proporciones y la comunión con el espacio circundante.
No se vaya de Porto sin conocer uno de los más famosos vinos del Mundo. Visite los locales que forman parte de su historia, como la casa solariega del vino de Porto y el Museo.
Descubra en Gaia algunas de las más de cincuenta compañías donde, en viejos toneles de madera, el vino envejece. Haga la visita guiada y aproveche para probar las diferentes variedades de su Excelencia el vino de Porto.