Pruebe el Porto en las bodegas de Vila Nova de Gaia. Aquí conocerá la historia del famoso vino que cruzó fronteras para darse a conocer en todo el mundo.
Sugerimos, que después dé un paseo en un típico Rabelo, barco que solía transportar el vino desde el Douro (primera región con denominación de origen del mundo - 1756) hasta las bodegas.
Salga entonces a descubrir Porto. Favorecida económica y socialmente con la comercialización del vino de Porto, a partir de los siglos XVIII y XIX, la ciudad le ofrece monumentos que atestiguan la prosperidad y riqueza vivida en esa época: la Iglesia de S.
Francisco, el Palacio de la Bolsa y muchos más.
Al terminar el día, nada mejor que sentarse en una terraza en Ribeira, junto al río, saboreando un Vintage. Verá que es divino