En las campiñas fértiles de Ribatejo crece el toro de lidia, todavía hoy al cuidado de los "campinos", con sus típicos y coloridos gorros y trajes. Vidas duras que enseñaron a los hombres el valor del toreo y de la "pega", dos artes que se mantienen muy vivos en la región.
Éste también es el habitat natural del caballo Lusitano, animal noble y de porte altivo, inteligente y dócil, que vive en plena libertad en los campos y pastos. No hay mejor forma para conocer a fondo la vida de esta gente, íntimamente ligada a estos animales, que dar un paseo a caballo, lleno de aventura. Es una excelente propuesta para unas mini-vacaciones, si le gusta el aire libre y llevar a cabo alguna actividad, aprovechando el buen clima que se goza por estos parajes.
Como alternativa, acuda a una capea - participe si es lo suficientemente osado - o vaya a una corrida de toros a la portuguesa, antiguo arte a través del cual la nobleza entrenaba a los caballos para la guerra y, todavía hoy, una de las más genuinas tradiciones portuguesas.
La empresa "Companhía das Lezírias", la exploración agro-pecuaria y forestal más grande del País, es un excelente sitio para iniciar su excursión. Además de ver los caballos en la Yeguada Braço de Prata, coma en el restaurante y lleve a sus hijos a la Quinta Pedagógica, donde los más jóvenes aprenden a hacer pan y tienen contacto cercano con el mundo rural.
También son imprescindibles las visitas a las ferias de Golegã y de Alpiarça.