Preservada hasta hoy, la isla proporciona a sus visitantes una auténtica estancia en el paraíso.
Por toda la isla podrá encontrar parques y jardines rigurosamente cuidados con sus flores exóticas y con espacios que invitan al descanso y al relax o a la simple contemplación de la naturaleza. Entre estos lugares podemos destacar el Jardín Botánico, situado en la Quinta de Bom Sucesso, el Jardín de la Orquídea, el Parque de Santa Catarina o el Jardín Municipal, justo en el centro de Funchal.
Además de esto, Madeira despliega una notable área verde global, ya sea por la diversidad y cantidad de estructuras verdes existentes, o por su riqueza florífera.También merecen su visita la Quinta Monte Palace o la Quinta de Palheiro Ferreiro, lugares bastantes apacibles para pasar algunas horas.
Déjese sorprender por un paisaje simultáneamente agreste y suave, entre altas montañas y profundos valles plagados de multitud de flores y plantas.