En una región de paisajes protegidos y de exuberante naturaleza, los balnearios son lugares de reposo, donde tendrá el merecido descanso y en los que recuperará energías. Aunque los balnearios también pueden ser punto de partida para conocer el patrimonio y costumbres locales y disfrutar de actividades al aire libre.
En la región de Minho, auséntese de los balnearios para conocer importantes ciudades como Braga, referente de la tradición religiosa, o Guimarães, ciudad cuna de Portugal, cuyo centro histórico es Patrimonio de la Humanidad.
El Parque Nacional Peneda-Gerês cuenta con sitios excepcionales en su patrimonio natural, que vale la pena visitar. Ríos y riachuelos son punto de descanso y placer, donde podrá hacer ejercicio físico, cuidando su cuerpo y alma.
Por Trás-os-Montes, el verde del paisaje sigue siendo el color dominante. Las aguas termales son de gran calidad y le ayudarán a restablecer el equilibrio necesario.
Dé paseos a pie o en bicicleta y monte a caballo. Será la mejor manera de conocer las gentes y costumbres del norte.