El encuentro de la sierra con el mar dio origen a un cordón de pequeñas y acogedoras playas. Aquí el mar es verde y azul y, aunque está al borde del Océano, no tiene casi olas.
"Portinho da Arrábida" es una de las más bonitas, una ensenada de blanquísima arena, enmarcada en el verde de la sierra. Es sólo una de las playas del Parque Natural de la Sierra de Arrábida, que conserva en el esplendor de su vegetación especies raras y muy antiguas. Aunque eso debemos dejarlo para otra ocasión.
Ahora que está en la playa, sumérjase y explore la inmensa riqueza de fauna y flora únicas, que se esconde en las aguas transparentes de la piedra de Anixa. Como muchos otros buceadores de todo el mundo. Y al final del día, cuando el sol empieza a desaparecer por detrás de la sierra, le apetecerá una "caldeirada" de buen pescado o un salmonete de Setúbal de delicado sabor, acompañado con un buen vino blanco de la tierra.