El Palacio de Queluz nos recuerda a Versalles, por sus jardines, estatuas y fuentes. Posee una valiosa colección de obras de arte decorativo, de mobiliario portugués, alfombras de Arraiolos, retratos reales, porcelana china y europea, así como orfebrería.
Los salones tienen una dimensión humana e intimista y están decorados con talla dorada y telas pintadas, ilustrando bien la evolución del gusto en Portugal, desde la segunda mitad del siglo XVIII hasta el primer cuarto del XIX, pasando del rococó al neoclásico.
El Palacio se integra en un amplio conjunto del que forman parte los jardines geométricos "a la francesa", las dependencias de la cocina vieja, hoy el renombrado restaurante «Cozinha Velha», y las instalaciones de la Guardia Real, actualmente convertidas en "Pousada" de Queluz.
El Palacio es en la actualidad escenario de frecuentes conciertos musicales, y acoge con regularidad a jefes de estado y de gobierno y del cuerpo diplomático en recepciones oficiales.
En el picadero al aire libre, puede asistir a una exhibición de la Escuela Portuguesa de Arte Ecuestre entre abril y octubre.