La región más meridional de Portugal posee un patrimonio histórico y cultural rico y a la vista de todos los que visitan la región. Descúbralo.
Comience por las huellas dejadas por los pueblos que pasaron por el Algarve. Empiece por el neolítico, visitando el Dólmen de Piedra (Anta da Pedra) del Alagar y siga el rumbo después por una vía romana hasta Sagres, el punto de partida de la saga de los descubrimientos portugueses en el siglo XV.
Entretanto, descubra secretos y conozca las historias del imaginario del Algarve. Si unas inspiraron nombres de localidades y sitios, otras adornaron los versos de los cantares típicos de la región.
No se quede con la leyenda y participe en la fiesta de color y ritmo del folclore.
Al son del repicar de los triángulos y de la euforia del acordeón, descubra, en una feria o fiesta, la belleza de la artesanía. Observe a las mujeres, que trenzan las hojas de palmera enana para hacer bonitos sombreros, o cómo los hombres utilizan cañas para fabricar cestos. Compre uno y lleve en él la comida y la bebida para un picnic.
Entre una localidad y otra, aproveche para admirar el blanco de las casitas y sus chimeneas decoradas, tal vez el mayor símbolo de la cultura tradicional del Algarve.